Sueño de una Noche de Verano.
Ayer tuve un sueño. Me soñé poseído. Estaba por comprar caramelos media hora en un bar de La Boca, en Coronel Díaz, entre Pueyrredón y Pichincha. El kiosquero era nigeriano, se llamaba Yogurt. No sabía bien quién era yo, pero el kiosquero me llamaba Morris.
-Yogurt, ¿me dás tres horas y media?
-Morris.
-Gracias, ¿papas nuaset?
-Morris.
-Y un escarabajo de oro.
-Morris.
Doblé por la Rue de Champagne, con dirección Boedo. En el bajo me persiguieron tres chinos, uno de ellos era mi primo. Yo le gritaba
-¡Juan! ¡Juan!
-Devolvé el escarabajo o te convierto en mariposa.
-¡Pará! Se lo compré a Yogurt.
-Se acabó el tiempo.
-Todavía me quedan dos horas y cuarto.
-Morris.
Hice las valijas como pude, lo cierto es que en menos de veinte minutos ya estaba en el baúl de un convertible, escapando de los tiros.
Algo inusitado empezó a fluir dentro mío. Eran secreciones de fécula de almíbar mezcladas con aromatizantes de lino y saborizantes de algodón. Un asco. El gusto de mis exfoliaciones me daba arcadas, empecé a devolver el tiempo, sin parar. Mi brazo estaba blanco, alcancé a pasármelo por la boca, para limpiarme. Mientras más me limpiaba, más blanco quedaba. La piel se me cayó del brazo izquierdo, primero, y del derecho después. Las piernas estaban entumecidas porque la valija me aprisionaba contra el asiento. Grité
-Fffffffzzzzzzzz
-Morris -me contestó el director.
-Fffffffzzzzzzzz
-Morris Morris -añadió.
Faltando dos minutos el baúl se abrió. El espacio era mucho. Juro que podía correr y chocar contra las paredes del laberinto. Veía a través de un enrejado muy finito, divisé la cara de Careta, apuntándome con una red.
-Morris.
-Fffffffzzzzzzzz
Heché a volar como un condenado. A hora y media del piso volví la vista para recordar como era el parque. Choqué con el diamante de Lucy.
-Morris -me dijo.
Ahí fue cuando me desperté.
-Yogurt, ¿me dás tres horas y media?
-Morris.
-Gracias, ¿papas nuaset?
-Morris.
-Y un escarabajo de oro.
-Morris.
Doblé por la Rue de Champagne, con dirección Boedo. En el bajo me persiguieron tres chinos, uno de ellos era mi primo. Yo le gritaba
-¡Juan! ¡Juan!
-Devolvé el escarabajo o te convierto en mariposa.
-¡Pará! Se lo compré a Yogurt.
-Se acabó el tiempo.
-Todavía me quedan dos horas y cuarto.
-Morris.
Hice las valijas como pude, lo cierto es que en menos de veinte minutos ya estaba en el baúl de un convertible, escapando de los tiros.
Algo inusitado empezó a fluir dentro mío. Eran secreciones de fécula de almíbar mezcladas con aromatizantes de lino y saborizantes de algodón. Un asco. El gusto de mis exfoliaciones me daba arcadas, empecé a devolver el tiempo, sin parar. Mi brazo estaba blanco, alcancé a pasármelo por la boca, para limpiarme. Mientras más me limpiaba, más blanco quedaba. La piel se me cayó del brazo izquierdo, primero, y del derecho después. Las piernas estaban entumecidas porque la valija me aprisionaba contra el asiento. Grité
-Fffffffzzzzzzzz
-Morris -me contestó el director.
-Fffffffzzzzzzzz
-Morris Morris -añadió.
Faltando dos minutos el baúl se abrió. El espacio era mucho. Juro que podía correr y chocar contra las paredes del laberinto. Veía a través de un enrejado muy finito, divisé la cara de Careta, apuntándome con una red.
-Morris.
-Fffffffzzzzzzzz
Heché a volar como un condenado. A hora y media del piso volví la vista para recordar como era el parque. Choqué con el diamante de Lucy.
-Morris -me dijo.
Ahí fue cuando me desperté.

6 Comments:
Así fue como te convertiste en broche de oro con diamante, pegado al pecho de Lucy y con forma de Escarabajo????
Genial para una leyenda... ;-)
EXCELENTE!!! Da gusto pasar por este blog. :)
¿Y después soy yo el que fuma otra cosa que parisiennes?
Es un sueño sin comparación. Y si tiene alguna, la tiene en las mayores ligas.
Besos Morris.
Querido Sobrino Yogurtu MM'guéh:
Me has hecho recordar tiempos lejanos, todo gracias al kioskero nigeriano.
Jajajajajjajajajajaajjaajajajajajajjajajajaja y hora estoy leyendo una transcripicón y no puedo dejar de reirmeeeeeee Dios! necesito urgentemente eso en audiooooo.
Ji, por si te dá ganas de leerlo:
http://www.calidoscopio.com/calidoscopio/principal32.htm
Jajajajaajajjajajajajajajajjajajajajajajajajaajaajjaajajajajajajja
"- Apelaré al recurso extremo, repetid mis palabras
- ¡Mis palabras, mis palabras!"
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