Thursday, July 20, 2006

Orgullo

HOY NO FUI UNO DE LOS 600 MILLONES DE PELOTUDOS QUE SALTARON.

estoy orgulloso, lo quería decir.

Tuesday, May 23, 2006

Mendoza

El jueves me levanté muy temprano, se respiraba ya un aire de pesadez y muy a pesar del frío aterrador salí como todos los días a laburar. Voy al garage, saludo a Ramón y me dispongo a encender el motor del auto. Obviamente, no arrancó. Siempre hay un taxista en la calle dispuesto a escuchar tus problemas.
Ya en el laburo, y después de una reunión bastante asesina, dimos con un problema de raíz que nos paralizó todo el día. Demás está decir que no compartía el hecho que el problema fuera tal. Pero no me pagan para compartir y a los demás no le pagan para escucharme. Por enésima vez, acaté. Hinchado las pelotas sobremaneramente, decidí tomarme una semana de descanso. Una de las ventajas de la admnistración pública es que uno no necesita demasiados prólogos para tomarse vacaciones intempestivamente. Aceptaron con más resignación que ganas.
Después de la jornada laboral del viernes, llevé el taller al auto, le destrabaron el burro de arranque de un golpe, me cobraron por ese golpe y volví a mi casa un poco feliz. Aburrido el sábado, el domingo por la madrugada gané la Ruta Nacional Nº 7 y tras mil kilómetros desemboqué en Mendoza. Amigos, vecinos, conocidos verduleros, sorprendidos al verme, me ofrecieron su casa, aunque más no sea para una cena con vino de la casa.
Visitando Potrerillos recordé un partido de fútbol que les ganamos a los lugareños. Uspallata, San Rafael y Mendoza fueron mis destinos. Nunca dejo de asombrarme que el amanecer mendocino está filtrado por montañas nevadas, por precordilleras recortadas, por asequias que separan el largo letargo del caminante del tránsito vertiginoso de una calle céntrica, por gente que no conoce lo que es vivir en Mendoza.
El recuerdo no conoce las distancias, me persigue, me atosiga. Volví cuando el cuadro que escondía una ventana dibujó su cara en la precordillera.

Thursday, May 04, 2006

Chain

Cuatro trabajos que he tenido:
- Hippie.
- Florista en un puesto.
- Empleado admnistrativo.
- Empleado en la secretaría de deportes.

Cuatro películas que puedo ver una y otra vez:
- Tienes un e-mail.
- Sostiene Pereira.
- Dogville.
- Los sospechosos de siempre.

Cuatro lugares en donde he vivido:
- Chilecito.
- Mendoza.
- La casa de mis padres.
- Mi casa (que ahora la tiene mi ex).

Cuatro programas de TV que me gusta ver:
- Fútbol.
- Seinfield.
- Mad about you (el mejor programa)
- Inside the Actors Studio.

Cuatro lugares preferidos para ir de vacaciones:
- La montaña.
- Italia.
- El campo.
- El Sur.

Cuatro de mis comidas preferidas:
- Asado.
- Cualquier cosa con salsa de champignones.
- Canelones.
- Paella.

Cuatro sitios web que visito a diario:
- El blog.
- Olé.
- El diario.
- El correo.

Cuatro lugares en donde quisiera estar ahora:
- En mi casa.
- En el resto del mundo.
- En mi auto, manejando por la ruta.
- En el siglo XV.

Cuatro trabajos que me gustaría tener:
- Escritor.
- Periodista.
- Superhéroe.
- Director de cine.

Cuatro platos que detesto:
- Las salchichas.
- Las batatas.
- La carbonada.
- La polenta.

Cuatro posibles primeras impresiones que causo:
- Tiene más edad de la que aparenta.
- No habla tu amigo, no?
- Debajo de los pelos, vos me decís que hay un hombre?
- Hinchapelotas.

Cuatro bebidas favoritas:
- Vino tinto (Cabernet Sauvignon).
- Tequila.
- Ron.
- Fernet.

Cuatro olores favoritos:
- Pasto mojado.
- Habano.
- Sexo.
- Cabello de las mujeres recién lavado.

Cuatro cosas que me encanta hacer y que no tienen que ver con mi carrera:
- Tomar.
- Cantar.
- Mirar la noche.
- Dormir.

Cuatro cosas para la que estoy negado:
- Cantar.
- Bailar.
- Música.
- Tecnología.

Cuatro cosas que colecciono:
- Monedas extranjeras.
- Llaveros ajenos.
- Jeans desgastados.
- Medias de vestir (Tengo como diez pares de cada color).

Cuatro canciones favoritas:
- Lucy in the sky with diamonds.
- Paint it black.
- Stairways to heaven.
- The wall.

Cuatro libros favoritos:
- Del sentimiento trágico de la vida. (Unamuno)
- Mystical Works. (Sweedenborg)
- El misterio de Marie Roget. (Poe)
- Principios de la Filosofía del Derecho. (Hegel)

Cuatro invitaciones para seguir con la cadena:
Tengo una sola a quien invitar: Pequenia.

Saturday, April 29, 2006

Angel

Está dormida a mi lado. Desnuda. Su cuerpo está cubierto de sudores. El aroma a sexo reina en el ambiente. Sobre la mesa de luz se puede ver un velador prendido, un cenicero con varios cigarillos apagados frenéticamente. Las ropas están en el suelo, pantalones, camisas y diversas prendas femeninas.
La traición también está en la mesa de luz. Los dos lo sabemos y no la nombramos.
Sostengo mi mentón con la mano izquierda, alzo la copa de vino tinto (Cabernet Sauvignon, por supuesto) con la derecha y bebo un sorbo. Enciendo otro cigarro, la miro dormir y ambos sabemos que es una angel y ambos sabemos que no me pertenece. En este momento me gustaría saber pintar para poder inmortalizarla, sin embargo, lo único que puedo hacer es acariciarla, para que ella me inmortalice.
Me pregunto por qué no estoy acostado al lado de ella, abrazándola, reteniéndola por todo lo que dure esta noche. La respuesta es simple: jamás podría robarle la tranquilidad de saber que, en su sueño, todo está resuelto.

Tuesday, April 11, 2006

Un beso

Un día casual.
Un encuentro casual.
Un iba a la casa de otra persona para hacer no sé que cosa.
Una frase demasiado arriesgada.
Una sonrisa demasiado oportuna.
Una traición a sabiendas de ambos.
Un no te puedo invitar a tomar algo.
Un no te puedo pedir un beso.
Un no te puedo dar un beso.
Un tenemos que hablarlo por nuestras respectivas partes.
Un necesitamos hablarlo.
Un silencio.
Un hasta mañana.
Un Beso.

Tuesday, March 14, 2006

Lógica Existencial

Una mujer tan bella que lastima mirarla a los ojos.

Amor que una vez más no fue valiente para hablar.

Todo lo que lastima y silencia, mata.

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Un hombre enamorado que cae en desgracia.

Wednesday, March 01, 2006

Rosa Negra

Pero lo más complicado de afrontar es cuando reparás en ella. Ese instante es sublime, bellísimo. Ves como debajo del rostro que has mirado siempre se va dibujando otra persona. Todo empieza por el cuello; se va formando con el correr de la mirada ascendente hasta terminar abruptamente en el mentón, visto de perfil.
La pregunta hiriente (¿Qué pasará?) se torna ahora naif. Ésta pregunta es ya irrelevante. No importa lo que pase porque, aún cuando no pase nada, quedarás embaucado por el nuevo descubrimiento, más aún, quedarás esperanzado.
Miro sus ojos diáfanos, celestes; ella mira los míos. El mundo se detiene, literalmente y la noche que comienza es de epifanía. Hablo sin poder desentenderme de su mirada, de su atrevimiento. Pregunto, increpo, pero ella no responde. Y es peor el obstáculo que llama al silencio que la palabra que lastima.
Ya no puedo sostener la mirada, es demasiado para mí. Cego mis ojos, acepto un cigarrillo que me convidan oportunamente. Saco mis fósforos y lo enciendo. La vuelvo a mirar y ahora es ella que me devuelve la mirada. Es la misma de siempre. El instante ya pasó pero dejó consigo la eternidad.
Sin embargo, no era esto de lo que te quería hablar, sino de todas las cosas que tengo para callar. Ella es el pétalo de una rosa que no puedo oler. Una lágrima que no puedo secar.